En el IT Security Summit Barcelona organizado por IDC, hemos mostrado cómo combinamos el conocimiento experto de nuestro equipo con agentes de IA propios para reforzar las simulaciones de ataque y agilizar el análisis de incidentes. Una demostración práctica de por qué la ciberseguridad nunca debe darse por sentada.

Muchas empresas viven tranquilas sin ser conscientes de que, en cualquier momento, un ciberataque puede poner en riesgo la continuidad de su negocio. Disponer de herramientas de protección o de un equipo de ciberseguridad es esencial, pero no basta con confiar en las defensas: hay que ponerlas a prueba.
Por eso, hemos participado en el IT Security Summit Barcelona, organizado pro IDC en la Fundació Joan Miró, donde hemos mostrado cómo combinamos el conocimiento experto de nuestros equipos con agentes de IA para identificar riesgos antes de que los aproveche un atacante y responder con mayor rapidez ante los incidentes.
Durante la ponencia, Alexis Peralta y Yoel Lopera, Microsoft Security Experts de Softeng, han mostrado dos agentes de IA especializados en ciberseguridad, desarrollados por nuestro equipo: uno que refuerza nuestras simulaciones de ataque sobre Active Directory, redes y servidores, y otro que analiza y resuelve incidentes de nivel 1 dentro de la Plataforma de Softeng Max®.
De unas credenciales comprometidas al control del dominio
Para mostrar el alcance que puede tener una brecha, hemos realizado una demo basada en hechos reales.
El punto de partida ha sido un usuario sin privilegios especiales cuyas credenciales estaban comprometidas. Desde ahí, el agente ha completado una simulación de ataque hasta alcanzar los permisos de administrador de dominio, con capacidad de control sobre el entorno.
El agente de IA, creado por nuestro equipo de ciberseguridad, reconoce la infraestructura, identifica posibles rutas de ataque y prioriza los caminos más cortos y con mayores posibilidades de éxito. Esta capacidad nos permite profundizar en las pruebas y comprobar hasta dónde podría llegar un atacante.
Nuestra experiencia refleja la importancia de hacerlo: en el 87 % de las simulaciones de ataque que realizamos conseguimos alcanzar permisos de administrador de dominio o acceder a información confidencial.
No se trata solo de identificar vulnerabilidades, sino de comprobar si pueden aprovecharse y qué impacto tendrían sobre el negocio.
Autonomía, pero siempre con límites y supervisión humana
La IA permite automatizar parte de estas pruebas, pero esa autonomía exige controles. Un agente que actúa sobre una infraestructura no puede hacerlo sin un alcance definido ni supervisión experta.
Durante la demostración hemos puesto el foco en dos principios esenciales:
- Límites de actuación claros: el agente debe operar únicamente dentro del contexto, los sistemas y las acciones autorizadas para la simulación.
- Supervisión humana: nuestros expertos supervisan la ejecución para evitar acciones que puedan poner en riesgo la infraestructura del cliente.
Los agentes pueden interactuar entre sí, pero esa coordinación no elimina la necesidad de mantener a las personas dentro del proceso. La autonomía debe reforzar el trabajo del equipo de ciberseguridad, no sustituir su criterio ni su responsabilidad.
Menos ruido y más rapidez para analizar incidentes
También hemos mostrado nuestro agente analista de nivel 1, integrado en la Plataforma de Softeng Max®, a la que tienen acceso nuestros clientes.
Ante el gran volumen de información de seguridad, este agente ayuda a corelacionar eventos, descartar información poco relevante y centrar la atención en lo que requiere una respuesta. Recibe el incidente, lo analiza, determina su relevancia y presenta sus conclusiones junto con las acciones de mitigación aplicadas.
En el caso presentado durante el evento, que antes podría llevar horas de investigación y análisis, el agente lo ha completado en menos de diez minutos.
Poner a prueba la seguridad, tengas SOC o no
Los ciberdelincuentes también aprovechan la IA para hacer sus ataques más sofisticados. Desde Softeng la utilizamos para reforzar la defensa: comprobar posibles vías de entrada, comprender mejor los incidentes y acelerar la respuesta, siempre con límites y supervisión humana.
Contar con un servicio de SOC no sustituye la necesidad de realizar simulaciones de ataque. La monitorización y la respuesta deben complementarse con pruebas que permitan comprobar si las medidas de protección funcionan frente a escenarios reales.
Nuestro objetivo es ayudar a las organizaciones a pasar de una sensación de tranquilidad a una seguridad respaldada por evidencias, identificando los riesgos y las mejoras necesarias antes de que los aproveche un atacante.
Si quieres conocer hasta dónde podría llegar un ataque en tu organización y cómo reforzar tus defensas, hablemos.